domingo, 17 de julio de 2011

¿Atrofia o Distrofia?


Suele suceder que a una determinada edad la mayoría de los jóvenes comienza a desarrollar cierto idealismo como rasgo de su personalidad o carácter. Dotándose de una voluntad y fuerza increíble. Creyéndose capaz de hacer funcionar y reaccionar, intenta una vez más quitarle la venda que cubre los ojos de un ser que lleva más de 50 años sentado frente a un televisor. Claro está que es algo "casi" imposible, (deseo ser enfática en el casi"), que un ser humano que ha "vivido" toda su vida en estas condiciones, convirtiéndose en casi un animal no racional, (tomando el hecho de la inconsciencia social y el resignamiento ante esta elección de vida como definición de irracionalidad), pueda despertar y mirar en vez de ver, escuchar en vez de oír, pueda con tal inteligencia notar la cantidad de años desperdiciados en el tiempo compartido entre el trabajo, los vicios y el dinero. También es bastante probable que sea poseedor de una especie de atrofia o distrofia mental, que le impide mirar más allá de sus propias necesidades.
Se aísla de la realidad y deposita toda su fe en el lema individualista de realizar por sus propios medios y a su manera la búsqueda de su felicidad, escudándose en autocompasiones y una meditada soledad. No hablamos de vivir para complacer y hacer felices a los demás, sino que hablamos de estar en equilibrio y armonía con nosotros mismos y el resto de los seres humanos.
En el sistema muscular la distrofia es un trastorno genético que consiste en en el debilitamiento de estos, mientras que la atrofia es provocada por no utilizar los musculos lo suficiente. Si damos un giro en el tema podríamos decir que todos nacemos con estas dos enfermedades en cuanto al ámbito psicologico.
La sobreproteccion y la practica de ésta tiene como resultado el poco riesgo que ejerce un ser humano ante cualquier situación, es decir alquien temeroso de vivir, de sentir, de actuar. Es probable que ese sea un rasgo heredado dentro de la personalidad de quien lo hereda. Podemos hablar entonces de una distrofia mental. Esta situación como muchas en la vida actúa en movimiento circular y bajo una reaccion en cadena, la que permite que un pensamiento, ideal, una practica religiosa, un partido político, una vision, una forma de vida perdure durante mucho tiempo si el circulo no se deshace. Por otro lado tenemos a aquel que ha sido seducido por toda clase de propaganda, aquel que no solo necesita alimentarse físicamente de dinero, sino que también lo hace de forma espiritual, llenando su alma de papeles inservibles. Este ha permitido que su libertad y decisión vivan mentalmente atrofiadas. Lo peor es que está consciente de su condición, pero no se permite ni una milésima de segundo para hacerse semejante pregunta; ¿ Estaré viviendo de la manera correcta?. Su mente se detiene. Teme la respuesta, pues la sabe y al saberla busca una solución, al no encontrarla, se frustra, al frustrarse frunce el ceño. Medita, pero se percata de que ha perdido una milésima de segundo de su valorada existencia analizándola, por lo cual no ve otra solución más simple que obviar la respuesta, decir , y no volver a pensar en nada que le cause tanto trabajo.
En definitiva ¿podemos decir con una sonrisa en nuestros rostros que somos superiores a todo lo que nos rodea en el universo, que podemos vanagloriarnos y ser sumamente egocéntricos como para decir que hemos encontrado nuestra felicidad en un artefacto electrónico, en un objeto material, en situaciones banales que nos brinden distracciones de los verdaderos problemas? -Personalmente creo que No-
A mi parecer estamos dormidos mentalmente y necesitamos con suma urgencia mirarnos todos juntos frente a un espejo.

domingo, 3 de julio de 2011

U n o m á s


Es fácil decaer, siempre lo ha sido. Estamos hechos para recibir todo tipo de decepciones, para tragar saliva y cantar una canción en nuestra mente que nos haga olvidar la realidad. Pero la realidad es que todo está mal. La rutina nos consume. ¿En que momento la vida se volvió un fastidio?. ¿Cuando nos olvidamos de vivir?. ¿Cuando dejamos de mirar las nubes?. Tanta es nuestra ambición que todo lo que teníamos se transformo en algo insuficiente. Podríamos alejarnos de esta sociedad enferma, pero ¿Sería esa la solución?. No somos únicos ni especiales, solo estamos en una constante búsqueda de la verdad, todos nosotros, no uno ni dos, todos.
¿Como saber quién miente? ¿como olvidar nuestra hipocresía? ¿de que manera hemos de borrar nuestros rostros de la memoria?. Si de algo estamos seguros dentro de toda esta confusión, es que el tiempo jamás vuelve. El futuro no existe. Somos unos pequeños vestigios de nuestros recuerdos, nos esmeramos en vivir en nuestra memoria, manteniendo una actitud recta ante lo que ya nos han establecido como Vida.
Vemos asesinatos a diario, a cada segundo un ideal muere, a cada minuto la fe en lo posible se vuelve casi imposible de mantener. No nos acostumbremos a esta muerte, no aceptes algo que te parece tan sucio. Sí, quizá debas hacerlo, pero no te contentes con ello. El que se pierde es aquél que disfruta de lo que siempre negó, es aquél que defiende lo odiado por el simple hecho de temer ser uno más.